Tips para alcanzar el éxito a través de la disciplina y el buen desempeño

Existe una correlación interesante y fascinante entre la disciplina y el desempeño en trabajo, equipos deportivos, la milicia y en la escuela. Los mejores gerentes, entrenadores, oficiales y maestros parecen ser expertos en entender y controlar este balance.

Las situaciones, condiciones y metas son siempre las mismas. El Gerente debe intentar tener un balance entre la disciplina y al mismo tiempo crear una atmosfera para un elevado desempeño. Este requerimiento suele ser difícil de cumplir, ya que al menos de que su equipo tenga una elevada auto-disciplina, los gerentes deben ejercer acciones disciplinarias en intervalos constantes.

Aunque la disciplina es necesaria en algunas ocasiones, los líderes deben dosificarla cautelosamente para evitar que sus empleados se den “por vencidos” para obtener un elevado desempeño. Imponer la disciplina a menudo resulta en la disminución del desempeño de los individuos, equipos, departamentos y algunas veces se ve reflejado en toda la compañía.

En casos extremos, la meta de alcanzar un alto nivel de disciplina resulta directamente en un desastroso y bajo nivel de desempeño. Algunas compañías tienen que elegir entre estas dos opciones, dependiendo de su situación o de la calidad de empleados, esta decisión debe ser llevada a cabo. Sin importar cuál sea, el resultado final rara vez es satisfactorio para el personal.

Consejos para manejar exitosamente la disciplina y el desempeño

Para manejar exitosamente el aparente conflicto entre la disciplina y elevado desempeño hay que buscar una combinación entre la personalidad de los empleados y el líder, la situación y la presión laboral, etc. A continuación presentamos algunos consejos para manejar esta combinación de manera efectiva:

  • Aprenda a usar efectivamente la disciplina progresiva. Utilizar la disciplina progresiva puede cambiar a un empleado problema en uno de alto rendimiento, ya que consiste en asistir y no presionar al empleado para que entienda porque su rendimiento o acciones son inaceptables en el lugar de trabajo, con ello ayudará al empleado a vencer el comportamiento que está causando el bajo rendimiento. Aún hasta en las peores situaciones, esta política debe estar documentada y evidenciada por la compañía para soportar que se intentó ayudar al empleado a ser un miembro productivo en caso de requerir terminar la relación laboral. En muchos casos, esta estrategia de disciplina logra su finalidad: Desarrollar un alto desempeño en el empleado.
  • Las reprimendas deben ser verbales y en privado. Resistir a la tentación de poner por escrito tempranamente las reprimendas y no de manera verbal, da al empleado problemático la oportunidad para corregir su comportamiento inaceptable sin tener que sufrir ningún daño permanente en su carrera. Como la mayoría de los empleados no son problemáticos a largo plazo, el uso de reprimendas verbales en privado (evitando avergonzarlo en público) dará a la mayoría de la gente la oportunidad de ajustar su comportamiento y convertirse en miembros productivos de su equipo sin la necesidad de levantar actas administrativas o penalizaciones para los expedientes de los empleados.
  • Platique en privado con sus empleados para saber si existen otras razones o asuntos personales que causen el problema. Como líder, usted pasa la mayor parte de su tiempo con sus empleados y aún así sabe poco acerca de su vida personal. Algunas veces, su comportamiento – particularmente cuando es inapropiado – es un misterio para usted. Fuera de la presión laboral, incluyendo, esposa, hijos, finanzas personales, la enfermedad de algún familiar, entre otros, puede afectarlo psicológica y mentalmente hasta el grado de afectar su disciplina en el trabajo. Tener una charla privada con su empleado puede ofrecerle la oportunidad de sobrellevar la negatividad por lo menos en su lugar de trabajo.

No existe ninguna pócima mágica para resolver el dilema de la disciplina vs desempeño. Los líderes efectivos deben desarrollar su propio estilo para estas situaciones, de los cuáles pocos serán duplicados por otros. Como siempre, la meta es generar un elevado desempeño en todos los miembros del equipo de trabajo.

El utilizar todos o alguno de estos consejos le ayudará a atravesar el abismo que existe entre la disciplina y el desempeño. Los líderes, sin embargo, deben aceptar el hecho de que NO pueden mandar, demandar o exigir que los empleados se vuelvan miembros modelos del equipo de trabajo. Solamente, podrá dar a sus empleados problemáticos la oportunidad de eliminar su problema de disciplina para así convertirse en empleados con un elevado desempeño. Si un empleado escoge el no aprovechar esta oportunidad que se le está brindando, entonces NO deberá sentir culpa o dudar de que sea un buen líder, ya que hizo su mejor esfuerzo para hacer que cambiara dicho empleado.

 
© 2010 Kelly Services, Inc.